Calcule el interés compuesto con inversión inicial y aportaciones regulares. Vea el crecimiento en el tiempo con gráficos y cuadro de acumulación. Incluye impuestos e inflación.
Saldo final
53.153,79 €
Principal total
45.000,00 €
Aportaciones totales
25.000,00 €
Intereses totales
8153,79 €
Intereses de la inversión inicial
5525,63 €
Intereses de las aportaciones
2628,16 €
| Año | Saldo al inicio | Aportación | Intereses | Saldo al final | |
|---|---|---|---|---|---|
| 2026 | 20.000,00 € | 5000,00 € | 1000,00 € | 26.000,00 € | |
| 2027 | 26.000,00 € | 5000,00 € | 1300,00 € | 32.300,00 € | |
| 2028 | 32.300,00 € | 5000,00 € | 1615,00 € | 38.915,00 € | |
| 2029 | 38.915,00 € | 5000,00 € | 1945,75 € | 45.860,75 € | |
| 2030 | 45.860,75 € | 5000,00 € | 2293,04 € | 53.153,79 € |
El interés compuesto es uno de los conceptos más poderosos en finanzas. A diferencia del interés simple, que solo genera rendimiento sobre el capital inicial, el interés compuesto lo hace sobre el principal y los intereses acumulados. Este efecto «interés sobre interés» puede aumentar mucho su patrimonio. Así se usa esta calculadora:
El interés compuesto es el proceso por el que los intereses se suman al capital y los intereses futuros se calculan sobre ese saldo mayor. Albert Einstein lo habría llamado la «octava maravilla del mundo» por su capacidad de hacer crecer el patrimonio de forma exponencial. La diferencia con el interés simple es que sus rendimientos generan a su vez rendimientos, creando un efecto bola de nieve.
Entender la diferencia entre ambos es crucial para tomar decisiones financieras informadas.
El interés simple se calcula solo sobre el capital inicial. Fórmula:
Ejemplo: 10.000 € al 5% de interés simple durante 10 años = 500 €/año, 5.000 € de intereses en total.
El interés compuesto se calcula sobre el principal más todos los intereses acumulados. Fórmula:
Ejemplo: 10.000 € al 5% de interés compuesto (anual) durante 10 años se convierten en unos 16.289 € – 6.289 € de intereses.
Donde: P = principal, r = tipo anual (decimal), n = periodos de capitalización por año, t = tiempo en años, A = cantidad final.
La frecuencia con que se capitalizan los intereses puede marcar una diferencia notable en su saldo final a largo plazo.
Anual (1×/año): Los intereses se calculan y añaden una vez al año.
Semestral (2×/año): Común en bonos y algunos productos de ahorro.
Trimestral (4×/año): Usado a menudo en planes de reinversión de dividendos.
Mensual (12×/año): La mayoría de cuentas de ahorro usan capitalización mensual.
Diaria (365×/año): La diferencia con la mensual es mínima.
La regla del 72 es un atajo mental para estimar cuánto tarda una inversión en duplicarse: divida 72 entre el tipo en porcentaje.
Ejemplos rápidos:
Entender la fórmula ayuda a verificar los cálculos.
Valor futuro con aportaciones regulares (fin de período):
Si aporta al inicio de cada período, el término de la aportación se multiplica por (1+r).
Donde:
Los tipos pueden ser fijos (constantes) o variables (según el mercado). Esta calculadora asume un tipo fijo.
Tipo fijo: El interés se mantiene constante. Común en depósitos a plazo y bonos.
Tipo variable: El tipo sigue un índice (p. ej. BCE). Común en cuentas remuneradas.
Consejo: Recalcule periódicamente con los tipos actuales.
El interés compuesto suele considerarse el mejor amigo del inversor.
Crecimiento exponencial: A diferencia del interés simple, el crecimiento se acelera con el tiempo.
Construcción pasiva de patrimonio: Una vez invertido, su dinero trabaja para usted las 24 horas.
Ventaja del tiempo: Empezar a los 25 puede dar más que empezar a los 35, incluso con aportaciones menores.
Protección ante la inflación: Rendimientos por encima de la inflación preservan su poder adquisitivo.
Pequeños cambios en su estrategia pueden suponer grandes diferencias en su patrimonio final.
Empiece pronto: El tiempo es el factor más poderoso. 10 años antes pueden más que duplicar el saldo final.
Aporte con regularidad: Aportaciones constantes aceleran mucho el crecimiento.
Reinvierta todos los rendimientos: No retire intereses ni dividendos para maximizar el efecto compuesto.
Reduzca comisiones: Un 1% más en comisiones puede costar decenas de miles a largo plazo.
Una capitalización más frecuente (mensual frente a anual) aumenta un poco el rendimiento efectivo anual; la diferencia suele ser del 0,1-0,3% anual.
Aportar al inicio del período da rendimientos algo mayores porque esa aportación genera intereses todo el período. En 30 años puede suponer varios miles de euros de más.
Para bolsa, 7-10% anual es históricamente razonable. Para cuentas de ahorro, 3-5%. Para bonos del Estado, 2-4%. Tenga en cuenta comisiones e impuestos.
La inflación reduce el poder adquisitivo. Si gana un 6% con 3% de inflación, el rendimiento real es solo de unos 3%. Use el ajuste por inflación en la calculadora.
Inviertes 20.000 € en un fondo indexado y aportas 5.000 € al final de cada año. Con una rentabilidad media del 7 % compuesta anualmente durante 20 años:
Saldo final: 295.685 € (aportaciones: 120.000 €, intereses: 175.685 €)
Con 5.000 € iniciales y 200 € al mes al 3,5 % de interés compuesto mensual durante 10 años:
Saldo final: 33.400 € (aportaciones: 29.000 €, intereses: 4.400 €)
Una persona de 25 años invierte 10.000 € y añade 350 € al mes al 6 % compuesto mensualmente hasta los 65 (40 años):
Saldo final: unos 620.000 € – el valor de empezar pronto.